Las diferencias entre Israel y la Unión Europea

07/Jul/2011

Aurora

Las diferencias entre Israel y la Unión Europea

07/07/2011 OPINIÓN En su aparición ante la Comisión de Defensa y Relaciones Exteriores de la Knéset, el primer ministro expresó que “ninguna persona tiene la fuerza para detener la Resolución que reconocerá al Estado palestino en septiembre, en la Asamblea General de la ONU. Esperamos que a nosotros nos apoyen unos pocos países”.
Conociendo la relación de fuerzas en la ONU, esta evaluación no sorprende. Como la posibilidad, tal como se percibe hoy, de que el lado palestino se arrepienta de elevar su moción para que se vote en septiembre es mínima, Israel concentra sus esfuerzos en ampliar el llamado campamento de la mayoría moral, o sea Estados democráticos que no respaldarán la iniciativa.
La mayor parte de los esfuerzo se dirige a los miembros de la Unión Europea y otros países occidentales de los que Israel espera que empleen un razonamiento equilibrado y moral cuyo significado, en el caso específico, es el voto en contra o la abstención cuando se presente en la ONU la iniciativa de reconocer al Estado palestino.
Antes de evaluar las posibilidades de que esto dé resultados, es necesario analizar los puntos de discordia y de entendimiento entre Israel y la Unión Europea (como bloque) en una fila de asuntos concernientes al proceso de paz y y la forma de dilucidar el conflicto israelí-palestino.
A continuación exponemos una serie de puntos relativos a estos temas.
Repercusiones de la primavera árabe.- En oposición al Gobierno de Israel, que argumenta que la incertidumbre resultante de los desarrollos en la zona y los probables riesgos que pueden aparecer son una razón para aguardar en la toma de decisiones estratégicas, la Unión Europea ve en estos desarrollos una oportunidad, cuya urgencia aumentó, de adelantar en el proceso de paz entre Israel y los palestinos.
Septiembre de 2011 como fecha límite para finalizar la negociación acerca de un acuerdo definitivo.- No solamente que Israel no está de acuerdo (en forma justificada) con este objetivo irreal, que fue expuesto por el Cuarteto y el presidente de Estados Unidos Barack Obama, sino que considera que las circunstancias actuales no permiten alcanzar un acuerdo completo.
La Unión Europea, en cambio, reitera en forma constante que la necesidad de respetar la fecha fijada para la finalización de las tratativas para recibir a Palestina como miembro pleno de la ONU.
La frontera definitiva entre Israel y los palestinos.- En su discurso frente al Congreso de Estados Unidos aclaró el primer ministro su postura que niega por razones de defensa y demografía las líneas de 1967 como base de la futura frontera, La Unión Europea, en cambio, ve en este límite, incluyendo a Jerusalén Oriental, una base de la futura frontera, con la posibilidad, previo acuerdo de las partes, de intercambiar territorios iguales.
Arreglos futuros de seguridad.- La necesidad de arreglos de seguridad se desprende del tamaño, o mejor dicho del pequeño tamaño de Israel. De allí, la necesidad de una presencia israelí a largo plazo junto al río Jordán y el desarme completo del Estado palestino. La Unión se conforma con una fórmula general según la cual los arreglos de seguridad respetarán la soberanía palestina y finalizarán con la presencia israelí en los territorios. Paralelamente se respaldará la seguridad de Israel por medio de la prevención del terror y el tratamiento de futuras amenazas.
El problema de los refugiados.- En su discurso en Estados Unidos, reiteró el primer ministro que el problema de los refugiados debe encontrar una solución fuera de los límites de Israel. La Unión Europea entiende que se debe hallar una salida justa y honesta que ponga punto final al asunto.
Reconocimiento de Israel como Estado judío.- La condición de Israel acerca de su reconocimiento como Estado judío, no cuenta con un respaldo en bloque de la Unión Europea y no es seguro que eso se defina en el futuro.
El estatus de Jerusalén.- El primer ministro aclaró que está prohibido dividir de nuevo a Jerusalén y que la ciudad debe permanecer como capital unificada de Israel. La Unión Europea, en cambio, ve en el anexado de Jerusalén Oriental y la continuación de la construcción en esa área, pasos contrarios a la legislación internacional y entiende que el estatus de Jerusalén como capital futura de los dos Estados se resolverá por medio de las negociaciones entre las partes.